Vecinos de Adelina Centro denuncian calles intransitables y prometen insistir hasta obtener respuestas
En Belgrano al 4400 y calles aledañas exigen obras integrales tras ver cómo un parcheo parcial no evitó que los vecinos queden incomunicados: “No se puede salir de la casa”.
11.06.2026 | 22:59
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova
Los vecinos del sector sur de Adelina Centro volvieron a sacar a la luz una demanda histórica: la falta de obras y el nulo mantenimiento de las calles no solo dificulta la movilidad cotidiana sino que afecta servicios esenciales como el transporte escolar y la recolección de residuos.
El reclamo llega ahora desde Belgrano al 4400 —entre Richeri y Dorrego— donde los últimos trabajos municipales se limitaron a tiradas parciales de ripio que no resolvieron la situación y, con lluvia moderada, dejaron las cuadras prácticamente intransitables.
“Cuando llueve no podemos salir de nuestras casas”, resumió Lucrecia, vecina del barrio y vocera de un petitorio firmado por residentes de calles Belgrano, Centenario y Libertad. Según su relato, la Municipalidad “tiró piedra hasta la esquina de nuestra casa”, pero el mejorado quedó incompleto: “se tiró de Richeri hasta una cuadra por Belgrano… y nosotros, que somos una cuadra más lejos, quedamos en las peores condiciones”.
El deterioro, dijeron los vecinos, genera consecuencias concretas y cotidianas: chicos que deben caminar una o dos cuadras con botas para tomar el transporte escolar, autos y remises que no pueden ingresar, acumulación de basura y profundos charcos que perduran varios días tras una lluvia leve. “La recolección de basura… ni siquiera sabe si pasó porque no entra el camión”, ejemplificó Lucrecia. “Ayer tuve que llevar a mi nene de 5 años con botas de lluvia hasta la esquina”, añadió, describiendo la dificultad para garantizar actividades básicas.
Los reclamos no son nuevos: el año pasado los residentes presentaron un pedido colectivo y recibieron la promesa de intervención en 60 días. La maquinaria llegó con demora —unos diez meses después—, pero el resultado parcial aumentó la frustración. “La ilusión quedó totalmente por el piso”, afirmó la vecina, que denunció también la existencia de un microbasural con agua estancada dentro de la manzana, que agrava el riesgo sanitario.
Ante la falta de respuestas, los vecinos intentaron dialogar con el personal a cargo de las máquinas sin obtener soluciones definitivas. “Nos dijeron que iban a llegar hasta Dorrego; pasaron varios días, alisaron y quedó peor con la lluvia”, relató Lucrecia, que aseguró además que, pese a la presencia ocasional de concejales, la decisión de avanzar con obras estructurales depende del Ejecutivo municipal.
Más allá del pedido inmediato de ripiado integral, los residentes reclaman una planificación urbana inclusiva: que el acceso a servicios y la continuidad de obras no se reduzcan a “puntos” electorales o a sectores céntricos. “No vivimos en el centro por eso no tenemos derecho a condiciones dignas”, sostuvo la vecina, y exigió que se priorice la accesibilidad, la frecuencia del mantenimiento y un plan de infraestructura que contemple drenaje y firme duradero.
Los vecinos anunciaron que mantendrán la presión institucional —a través de nuevas notas y contactos con concejales— y que exigirán un cronograma claro de intervención que incluya la culminación del ripiado en las cuadras pendientes, la limpieza y retiro del microbasural y la coordinación con recolección y transporte escolar para evitar la alteración del servicio público.
Mientras tanto, la cotidianeidad de las familias del tramo sur de Adelina Centro seguirá condicionada: desplazarse en días de lluvia permanece como una odisea y las quejas por la demora en las obras se acumulan con la sensación de haber sido relegados. “Fuimos a pedir que se nos escuche y no nos dieron respuestas”, concluyó Lucrecia, que pidió públicamente a las autoridades municipales “que planifiquen y atiendan a todos los vecinos por igual”.


