Sauce Viejo: UTRAM consolida delegados y pide “cierre” del conflicto tras semanas de violencia
“Fue un día para el olvido”: el sindicato reclama que la justicia avance y que la violencia sindical no vuelva a repetirse mientras busca reparar daños y proteger a los trabajadores.
02.07.2026 | 06:30
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova 97.5
La organización que representa a los trabajadores municipales de Sauce Viejo oficializó la conformación de un cuerpo de delegados elegido por más de 130 compañeros y presentó ese paso como una respuesta institucional a las semanas de enfrentamientos con ASOEM que terminaron judicializados. “Tenemos un cuerpo delegado formal para la discusión política laboral”, sostuvo Alberto Sosa, secretario general de UTRAM, al describir la nueva estructura orgánica que, según el gremio, permitirá canalizar reclamos y representar con mayor eficacia a las y los trabajadores en el municipio.
El anuncio se enmarca en una trama de episodios violentos ocurridos en mayo, cuando una comisión de UTRAM que intervino en obradores para atender denuncias fue atacada por una patota. “Fue un día para el olvido… querían hacer creer que la gente de UTRAM era violenta y en realidad eran las víctimas”, afirmó Sosa, que celebró la imputación judicial de varias personas y aseguró que la pesquisa “va por más” en la identificación de responsables. El sindicato reclamó además medidas de reparación: pedirá al Ministerio de Trabajo la intervención de un equipo psicológico para asistir a los más de 150 empleados que, según UTRAM, sufrieron “amenazas, aprietes, persecución psicológica y maltrato” durante meses.
La disputa también excede lo local y plantea un choque por la legitimidad sindical. UTRAM acusa a ASOEM de intentar imponer por la fuerza representatividades en distritos donde, sostiene el sindicato, no tiene “zona de actuación” legal. En esa pulseada la pertenencia a federaciones sindicales aparece como factor decisivo: “Ese amparo lo tiene UTRAM hoy… por eso UTRAM llega automáticamente y toma posesión del lugar de Sauce Viejo”, explicó Sosa, que atribuyó a ese respaldo federativo la capacidad del sindicato para intervenir en municipios y comunas de la provincia.
Pese al avance organizativo, UTRAM pidió un “cierre” definitivo del conflicto y que la justicia actúe con firmeza para evitar la repetición de violencia como método de disputa: “Esto no puede seguir así”, reclamó el dirigente. También advirtió sobre riesgos derivados de movilizaciones masivas en horario laboral —cuando personal municipal se trasladó desde Santa Fe a Sauce Viejo— y pidió responsabilidad tanto a las autoridades como a los trabajadores: “Si en ese movimiento nos pasa algo en la ruta… estamos fuera de la cobertura y poniendo en riesgo nuestra fuente laboral”, dijo Sosa, planteando la necesidad de equilibrar protesta y seguridad laboral.
La fiscalía que investiga los hechos ya ha realizado varias imputaciones; no obstante, la causa sigue abierta y sin detenidos. En paralelo, UTRAM anunció que consolidará la acción sindical desde su nueva representación y continuará acompañando a afiliados en denuncias laborales y penales, con la intención de restaurar la normalidad en la comuna.
Vecinos y trabajadores observan ahora si la combinación de medidas judiciales, acompañamiento psicológico y la nueva estructura de representación alcanzará para terminar con lo que Sosa definió como una “paz tensionada” y devolver a Sauce Viejo la convivencia laboral que asegure la continuidad de los servicios y la protección de las fuentes de trabajo.

