Santo Tomé reactivó la Junta de Protección Civil y refuerza la preparación ante un Niño “fuerte o muy fuerte”
“La apuesta es prepararse con tiempo”: autoridades locales y provinciales activaron mesas de trabajo, revisaron bombas y canales y pidieron a la comunidad colaborar en limpieza y prevención.
03.07.2026 | 05:54
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova 97.5
Tras años sin reunirse, la Junta de Protección Civil Municipal de Santo Tomé volvió a congregar a funcionarios, fuerzas de seguridad, bomberos, organizaciones vecinales y técnicos provinciales para encarar la preparación frente a la inminente llegada del fenómeno climático El Niño. El encuentro, celebrado en el Instituto de Formación Empresarial y Empleo, marcó el inicio de un cronograma de reuniones y mesas técnicas para coordinar obras, comunicación y logística de emergencia en los próximos meses.
“El Niño ya está activo… la anomalía de temperatura del Pacífico ecuatorial está en 0,7°C”, advirtió Pablo Lucero, del Centro Meteorológico Climático, durante la jornada. Con ese diagnóstico en mano, los especialistas prevén una probabilidad cercana al 89% de que el fenómeno evolucione hacia un evento “fuerte o muy fuerte” hacia noviembre y diciembre. “Hay que prepararse con tiempo por las dudas y después, si no pasa, mejor”, resumió Maximiliano Montenegro, director de Protección Civil Municipal, que presidió la reunión junto al intendente y las autoridades provinciales.
Las autoridades presentaron el esquema de organización: el intendente preside la Junta, la titular del Concejo actúa como vicepresidenta y Protección Civil municipal oficia como secretaría técnica. La composición incluye secretarías de Gobierno, Hacienda, Obras y Desarrollo Humano, concejales, fuerzas de seguridad (URI, Comando Radioeléctrico), bomberos zapadores y voluntarios, guardavidas, ONG y representantes vecinales. Montenegro explicó que, tras esta primera convocatoria informativa, en dos o tres semanas comenzarán las “mesas chicas” sectoriales que definirán roles concretos: salud, centros de evacuación, batallones, limpieza de canales y operación de bombas.
En lo operativo, el municipio aseguró que las cuatro estaciones de bombeo principales se encuentran operativas y probadas tras las últimas lluvias. “Las cuatro casabombas de la ciudad están en funcionamiento… cada casabomba tiene cuatro bombas con su equipo completo”, detalló Montenegro, que precisó la localización de los equipos y la mecánica de trabajo: las compuertas permiten la salida gravitatoria al río y, si la cota fluvial supera cierto umbral, las bombas asumen la evacuación desde los reservorios hacia el cauce. Aclaró además que la limpieza y mantenimiento de canales, bocas de tormenta y cunetas es tarea continua y que se intensificará en las semanas siguientes.
Los especialistas recordaron que la peligrosidad no está dada solo por el total acumulado de lluvia sino por su intensidad temporal: “Cien milímetros en pocas horas puede producir un desastre; cien milímetros repartidos en un mes no pasa nada”, explicó Lucero, y subrayó que la combinación de suelos saturados, ríos altos y precipitaciones concentradas es la que puede derivar en anegamientos severos. También advirtió sobre el aumento de la energía atmosférica que propicia tormentas más intensas y ráfagas de viento: “La atmósfera va a tener de sobra para tormentas”, dijo, e instó a revisar árboles y postes viejos, así como las instalaciones eléctricas que podrían dejar barrios sin servicio durante días.
El plan de prevención contempla: limpieza y mantenimiento de canales de gran caudal (Roverano, colector Balcarce y Zanjón Gaboto), verificación y refuerzo del sistema de bombeo, identificación y contacto con las familias fuera del anillo de protección (en Santo Tomé se detectaron alrededor de 40 familias en zonas de riesgo), y la habilitación de centros de evacuación en sedes vecinales y edificios municipales. Montenegro confirmó que ya están identificados tres centros vecinales aptos y que el camping municipal y los batallones pueden funcionar como alojamientos si fuera necesario.
La comunicación y la participación ciudadana fueron otro de los ejes: las autoridades insistieron en la necesidad de que los vecinos no generen microbasurales que taponen cunetas y reservorios. “La idea es que los presidentes vecinales trabajen con sus vecinos para la limpieza y mantenimiento de las cunetas”, solicitó el director de Protección Civil, recordando que la basura en las bocas de tormenta puede obstruir el desagüe y agravar inundaciones.
Los técnicos señalaron además la dependencia de decisiones y obras provinciales y nacionales en grandes tramos del sistema de drenaje y defensas: algunos mantenimientos o inversiones requieren licitaciones y financiamiento externo, por lo que la ventana previa a que el fenómeno alcance máxima intensidad es clave para avanzar en contratos y tareas. “Estamos en el tiempo justo para terminar de definir todas esas obras”, expresó Montenegro.
Finalmente, las autoridades estimaron que la próxima actualización de los pronósticos, entre el 5 y el 10 de julio, ofrecerá un panorama más preciso para el semestre y permitirá ajustar planes operativos. “No se puede asegurar nada, pero la probabilidad está ahí; hay que prepararse”, concluyó Lucero. Mientras tanto, la Junta local continuará con reuniones de trabajo y la comunidad recibió la recomendación de revisar condiciones edilicias, árboles, postes y, sobre todo, mantener canales y desagües libres para minimizar riesgos.

