El Niño: Santo Tomé refuerza su preparación ante la crecida de los ríos
El director de Protección Civil de la Municipalidad de Santo Tomé dialogó con Radio Nova 97.5
21.10.2026 | 06:29
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova
Santo Tomé mantiene activo un esquema preventivo frente al avance de la temporada hídrica: equipos municipales realizan relevamientos casa por casa en las zonas ribereñas, se monitorea diariamente el nivel del río Salado y se optimizó gran parte del sistema de bombeo. “Nos estamos adelantando a lo que pueda suceder” dijo Maximiliano Montenegro, director de Protección Civil de la Municipalidad, y explicó que las tareas buscan evitar que las familias sean sorprendidas en caso de una crecida importante.
Los trabajos incluyen inspecciones con drones, mediciones periódicas del cauce y visitas presenciales a las viviendas ubicadas fuera del anillo de defensa, especialmente en sectores como Costa Azul, Costa Sur y áreas entre las estaciones de bombeo 3 y 4. “Todas esas familias están relevadas, completas, con nombre, apellidos y datos de cómo vive cada núcleo familiar”, aseguró el responsable municipal, que además destacó el trabajo conjunto con el Hospital SAMCo para completar controles de salud y esquemas de vacunación entre la población más vulnerable.
En materia de infraestructura, el municipio detalló avances en las estaciones de bombeo: de las 16 electrobombas que integran el sistema, 14 están funcionando al 100% tras tareas de reparación, mejora eléctrica y refacciones edilicias. Se aguarda la reposición de dos electrobombas y de motobombas que fueron trasladadas a provincia para mantenimiento. “Se han mejorado mucho los sistemas de bombeo; hoy estamos mucho más preparados que en años anteriores”, afirmó el funcionario.
Respecto a los lugares habilitados para contingencias, la comuna confirmó tres espacios municipales listos para acoger evacuados: un centro de refugio en Libertad (utilizado anteriormente para personas en situación de calle), el espacio Madre Teresa de Calcuta y el camping municipal. Además, se cuenta con vecinales que pueden ser habilitadas si fuera necesario. “La idea es usar primero espacios municipales; si se requiere, se complementa con otros locales comunitarios”, explicó.
El monitoreo diario indica que el Salado en Santo Tomé se ubica por ahora en 3,95 metros, lejos de la “alerta técnica” establecida en 4,70 y de la “alerta de evacuación” en 5,30 metros. El municipio mantiene comunicación constante con Prefectura y universidades que realizan mediciones, y actualiza la información para informar a los vecinos con anticipación. “Tenemos una alerta técnica en 4,70; todavía estamos lejos de esos números”, señaló el responsable, que enfatizó la necesidad de observar también la evolución del río Paraná, cuya crecida puede retroalimentar al Salado.
Los especialistas municipales subrayaron que la mayor incertidumbre proviene de las llamadas lluvias convectivas —tormentas severas y muy localizadas— que pueden descargar grandes volúmenes en pocas horas y provocar anegamientos instantáneos en áreas urbanas. En ese sentido, el municipio explicó que la rapidez con la que se drena el agua depende del nivel del río: “Si el río está bajo, es cuestión de horas para que el agua vaya hacia los reservorios; si está alto, se activa el sistema de bombeo”, detallaron.
Además de obras y equipamiento, la gestión reforzó la coordinación institucional: reuniones periódicas con fuerzas de seguridad, bomberos, 911, guardavidas y radiosaficionados para asegurar vías de comunicación alternativas en caso de fallas. “Ayer tuvimos una reunión con las diferentes instituciones; la coordinación ya está aceitada”, dijo el funcionario, que recordó que las primeras intervenciones son siempre municipales y que, si la situación se excede, se solicita apoyo provincial y, si corresponde, nacional.
Sobre la evolución prevista, el gobierno local sigue las proyecciones que ubican el pico de la crecida principal entre fines de octubre y principios de noviembre, con variaciones según cómo se comporten aportes de cuencas como la del Paraná, el Paraguay y el Bermejo. “Los pronósticos se actualizaron y bajaron algo; hoy creemos que no vamos a tener inconveniente porque parte del agua se está distribuyendo en las islas”, explicó el funcionario, aunque subrayó que el municipio seguirá en vigilancia constante.
En resumen, Santo Tomé reforzó relevamientos domiciliarios, mejoró la capacidad de bombeo y definió refugios municipales mientras mantiene comunicación diaria sobre los niveles del río y coordina un plan de respuesta integral con instituciones provinciales y locales. “Venimos trabajando desde hace más de seis meses” y “con un llamado se activa todo y en cuestión de un rato ya está el plan en marcha”, concluyeron desde el área.

